IBF (International Biocentric Foundation) es una sociedad limitada que tiene su sede legal en Irlanda (7TH FLOOR, HUME HOUSE, BALLSBRIDGE, DUBLIN 4).
La administración, contabilidad y asuntos legales está a cargo de la “Fiduciaria Colombo”, oficina de abogados con sede en Lugano, Suiza. (Viale San Salvatore 10, CH-6902 Paradiso (TI), Switzerland). El abogado responsable de IBF es el Sr. Carlo Guzzetti.
IBF además contrató abogados externos con el fin de agilizar los registros de marca de Biodanza en todo el mundo, éstos son la Sra. Caroline Dekeyser y el Sr. Norberto Barreiro, ambos especialistas en registros de marca.
La estructura administrativa designada en el estatuto legal de IBF es la siguiente:
- Presidente: Raúl Terrén.
- Consejo Directivo: Profs: Claudete Sant’Anna, Eliane Matuk Alberti, Giuseppe Scibetta, Marcelo Mur, María Verónica Toro, Ricardo Toro Durán, Rolando Toro Acuña y Sergio Cruz.
El Consejo Directivo tiene carácter permanente y su función es tomar decisiones junto al Presidente para conservar el Sistema Biodanza (coordinar el funcionamiento de las escuelas de formación en Biodanza, otorgar diplomas a profesores titulados, autorizar realización de eventos, entre otros).
- Asamblea Consultiva: Esta Asamblea está en organización, será constituída por directores de escuelas de formación en Biodanza y tendrá una estructura abierta. Su función consistirá en hacer llegar las necesidades de las escuelas al Consejo Directivo y establecer vínculos más estrechos con éste.
En este momento IBF está preocupada de registrar “Biodanza” en todos los países del mundo y conservarla en aquellos lugares donde había sido inscrita; actualmente está registrada en más de cuarenta países y en otros se está tramitando.
El modelo económico de IBF no está basado en el sistema de franquisia. Los profesores titulados por las escuelas de Biodanza son profesionales libres y las escuelas de formación tienen autonomía económica, no así metodológica para conservar la integridad del modelo.
Para formalizar estas condiciones, hemos elaborado un contrato que debe ser firmado por los directores de escuela e IBF. Este contrato establece las normativas que ambas partes deben respetar y establece además una cuota anual que las escuelas deben pagar a IBF (mil euros para escuelas de Europa, América del Norte y Japón y ochocientos euros para escuelas de América Latina). Esta cuota está destinada a gastos administrativos (correspondencia, diplomas, abogados, impuestos, etc.) y gastos por registro de marca.
Este es un modelo Biocéntrico (ya que no se basa en la economía neocapitalista) que brinda una máxima autonomía a profesores y directores, así cada miembro puede tener motivación y responsabilidad para llevar adelante exitosamente su profesión.
Estos antecedentes tienen por objeto informar a los miembros del movimiento de Biodanza sobre la sólida estructura jurídica de IBF, la cual es indispensable para mantener la continuidad e integridad del Sistema Biodanza en ausencia de su creador, el Profesor Rolando Toro Araneda.
La seguridad de protección jurídica que ofrece IBF, para proteger a los integrantes del Sistema Biodanza, es de absoluta responsabilidad y transparencia.








